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"Correr o Morir" de James Dashner: siete años después

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Correr o Morir (2009) llegó a mí en distintos momentos, por distintos medios. El primero, fue cuando tenía 10 u 11 años, a través de Marcela, una estudiante universitaria del programa PERAJ con la que me tocaba convivir. Recuerdo que la vi leyéndolo e incluso me lo prestó unos días, pero en ese entonces no pude entender bien de qué iba el género novelístico. ¿Por qué estaba dividido en capítulos? ¿Por qué continuaba y continuaba a través de ellos?      Después, a los 12, mi prima Abril lo compró en la feria del libro de su secundaria. Una vez nos la pasamos mucho rato hablando del mismo, y me contagió su emoción. Le comenté que había tenido oportunidad de leerlo, pero que no me había llamado mucho la atención, a lo que me respondió diciéndome que debería darle otra oportunidad.      Así, esa misma Navidad me lo dieron de intercambio, mi prima Karla, y en cuanto leí esta primera entrega de lo que se volvió una saga, no me detuve hasta haber leído también la...

Lectura en voz alta de "Árboles petrificados" de Amparo Dávila

El semestre pasado, en la materia de Escritura Creativa, revisamos a Amparo Dávila (1928-2020), narradora y poeta mexicana. Sus cuentos son inquietantes y, personalmente, siempre son como ver una película en mi mente. Este semestre la retomamos con Fomento y Difusión de la Lectura, lo que me llevó a releerla y encontrar un gran gusto en este cuento, llamado "Árboles petrificados". Decidí compartirlo, entonces, a través de una lectura en voz alta, con una serie de imágenes de fondo para aquellos a quienes resulta más ameno ver y no sólo escuchar. De esta manera, la unión de la materia de Difusión y la de Medios de Comunicación "Su obra cuentística está considerada entre las más singulares de México durante el siglo XX, y ha sido incluida en diversas antologías icónicas del género" (ELEM, 2021)   Ver el vídeo

Mi chispa lectora

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Recordar exactamente cuál fue el primer libro que leí me resulta, ahora, algo muy complicado de hacer. No puedo decir con certeza cómo fue que empecé a leer, ni qué me atrajo sobre los libros en primer lugar. Sin embargo, estoy segura de que, desde siempre, me he visto rodeada de infinidad de libros. Mi padre es una persona muy estudiosa y mi mayor modelo en cuanto al hábito de leer. Puedo asegurar que él fue el primero que nos permitió, a mis hermanos y a mí, en primer lugar, acercarnos a los libros, y en segundo, ver en ellos una fuente de entretenimiento y conocimiento vasto. Cuando comencé a leer, todavía no asistía a la escuela. Así me fue posible no verlo como un castigo o una labor más: pude gozar de la lectura sin sus connotaciones negativas. Cuando me inicié como lectora, fue a través de compilaciones de cuentos mayormente –recuerdo de ahí los apellidos Grimm y Wilde-, o de mitos y leyendas –mexicanos, japoneses, guatemaltecos- y adaptaciones escritas de las famosas pelícu...

Porqué Como agua para chocolate de Laura Esquivel se presta para un análisis con base en los Estudios de Género

Como agua para chocolate, libro publicado en 1970, es un reflejo del México posrevolucionario, tratado con tintes de realismo mágico y una melancolía insufrible ante la idea de una vida soñada, pero imposible. Este reflejo incluye, fielmente, las costumbres sociales profundamente arraigadas en la sociedad mexicana, las cuales involucran, más que nada, a las mujeres: sus conductas esperadas y expectativas de cómo deben vivir su vida. Laura Esquivel nos da un acceso a estos temas desde un punto de vista que nos permite sumergirnos en la situación de la protagonista, sufriendo a la par que ella su quebrantada libertad. Esquivel nos otorga en esta entrega una narrativa llena de imágenes visuales y sensoriales, guiando nuestra experiencia estética por los sabores y olores tan propios de nuestra cocina. Conocemos la historia de Tita a través de un libro de recetas hecho por ella misma, el cual va más allá y nos pinta la desgraciada vida de la joven mediante los platillos que preparó en los...