"Correr o Morir" de James Dashner: siete años después
Correr o Morir (2009) llegó a mí en distintos momentos, por distintos medios. El primero, fue cuando tenía 10 u 11 años, a través de Marcela, una estudiante universitaria del programa PERAJ con la que me tocaba convivir. Recuerdo que la vi leyéndolo e incluso me lo prestó unos días, pero en ese entonces no pude entender bien de qué iba el género novelístico. ¿Por qué estaba dividido en capítulos? ¿Por qué continuaba y continuaba a través de ellos?
Después, a los 12, mi prima Abril lo compró en la feria del libro de su secundaria. Una vez nos la pasamos mucho rato hablando del mismo, y me contagió su emoción. Le comenté que había tenido oportunidad de leerlo, pero que no me había llamado mucho la atención, a lo que me respondió diciéndome que debería darle otra oportunidad.
Así, esa misma Navidad me lo dieron de intercambio, mi prima Karla, y en cuanto leí esta primera entrega de lo que se volvió una saga, no me detuve hasta haber leído también la precuela y cualquier otro texto que el autor hubiera publicado o referenciado que sucediera en el mismo universo que toda la saga de The Maze Runner.
Me uní a grupos de fans en Facebook, seguí páginas donde se discutía la historia, los personajes y fue, sin duda, de los libros que tuvieron más influencia en mi trayecto lector, ya que, como comenté en Mi chispa lectora, entre los 12 y 15 años me hice ávida lectora de novelas juveniles casi exclusivamente.
Tras años sin acercarme al libro, y debido al rumbo que mis estudios tomaron, pensé que sería interesante releer el primer libro de la saga con una nueva visión y tras haber vivido un poco más. Como resultado, el siguiente video, el cual comparto como unión de las materias de Difusión y Medios de Comunicación:
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