Reales y fantásticas: las mujeres en las obras de Rosario Castellanos y Elena Garro

 La revisión de escritoras como Elena Garro y Rosario Castellanos nos permite obtener una gran visión acerca de lo que es la literatura escrita por mujeres, respecto a los temas tratados, la construcción de personajes y la interseccionalidad que se da con otros temas aparte del de los estudios de género. En esta ocasión, nuestro enfoque fue desmenuzar a los personajes mujeres en las obras de estas grandes escritoras, quienes fueron precursoras o pioneras del movimiento feminista en nuestro país: reconocer su estructura, de qué manera su presencia y diálogos influyen en la obra, y cómo cada una retrató distintas problemáticas sociales a su manera en la literatura.

En Rosario Castellanos, tanto en su obra narrativa como en la poética, la voz narrativa siempre es aquella de una mujer. Podemos hacer esta afirmación debido a los temas y problemáticas que se exponen, que van desde el parto y la maternidad, hasta la sexualidad acallada y el valor intrínseco en la virginidad, así como los roles de género en que se ve sumergida nuestra sociedad. Sus personajes son complejos y no aplican siempre al estereotipo de las mujeres mexicanas: usualmente son intelectuales, ajenas al mundo del hogar, madres no exactamente amorosas o que no cambian a seres de luz guiadas por el instinto; son personas reales, con problemas más allá de la cocina y los hijos.

Sin embargo, pero de manera inevitable, siempre hay un reflejo de la sociedad en las obras de Castellanos: las expectativas y exigencias sobre la belleza de las mujeres, sobre su comportamiento, los temas y asuntos a que deben dedicarse, la invisibilización que sufren en otros campos distintos a los del hogar, el criticismo, los tabús y el machismo. Rosario trata todas estas cuestiones siempre de manera ingeniosa, a través de la ironía y con un tono crítico, dotando de vida y carácter a sus personajes, invitando al lector a reflexionar.

Por otro lado, Elena Garro le dio a sus obras y personajes más bien un tono fantástico, como de ensueño, algo más allá de lo real. De manera personal, los retratos de la realidad que hace Garro siempre me han parecido más bien tristes, en comparación a los de Castellanos, por ejemplo, los cuales siento tienen una fuerza de impacto debido a lo controversial que resultan en el contexto en que fueron publicados.

El furor de los personajes de Elena Garro nace a partir de que la autora mejor que nadie supo en carne propia lo que era la injusticia, el ser silenciada por las instituciones literarias y políticas, y tratada como alguien en quien no se puede confiar. Elena Garro retrata de manera cruda temas sensibles que rodean a la mujer, utilizando a su favor los recursos de lo fantástico y lo real maravilloso para dar impacto; sin embargo, como ella misma lo dijo, lo que en su obra se califica de fantástico y maravilloso, para ella fue la vida real por un largo tiempo.

Ambas autoras nos invitan a reflexionar, cada una a su manera, sobre problemas latentes que existen en nuestro país para con la mujer: actos de violencia y discriminación tangentes, normalizados. El que cada una de ellas plasme a su manera su visión de la situación, demuestra la realidad de que para cada mujer, incluso cayendo dentro de la misma esfera, la vivencia de estos problemas se aparece de manera variada a lo largo de sus vidas.

Obras recomendadas: Álbum de cocina, Meditación en el umbral, La semana de colores y Cristales del tiempo.




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